Mi viaje sin regreso.

Después de muchos años soñando con el momento de mi partida,   con tropiezos continuos debido a los estudios y a la mala profesionalidad de algunos profesores de cuyo nombre no quiero acordarme, llegó el día de marcharme. 

Mentiría si dijera que fue un momento agridulce, ya que las ganas podían mas que cualquier pensamiento triste que se me pasara por la mente al dejar a mi familia y emprender mi propio camino.

El viaje tenia un duración en principio de 4 años, estaba dispuesta a no frenarme ante ningún tipo de adversidad, a disfrutar cada minuto como si fuera el último, a no soportar nada que no quisiera, y sobre todo a no enamorarme ya que mis últimas relaciones habían acabado con todo el amor que tenía. 

Cuando llegué a  Granada me enamoré directamente, bien es cierto que no valoré sus encantos, una niña de 17 años difícilmente lo haría, me enamoré de la independencia, de la fiesta y del ambiente bohemio que recorrían sus calles. Algo me dijo que en esta ciudad me iban a pasar cosas maravillosas y que iba a conocer a personas difícil de olvidar.

No me equivocaba mucho, conocí a millones de personas, ya se sabe que cuando las expectativas diarias de una persona es fiesta, fiesta y fiesta, se encuentra rodeada de millones de personas dispuestas a acompañarla en cada salida nocturna, incluso mañanera.

Me reía de las personas que decían que las amistades se contaban con los dedos de una mano, pensaba que a mi me faltaban dedos para contar tantísimos amigos que tenía. 

Me caracterizo por muchísimas cosas malas, pero con mis amistades soy super leal y buena amiga, cosa de la que todo el mundo se aprovecha. 

Día a día me iba dando cuenta que no todo el que me ponía una sonrisa, era mi amigo, aunque yo me empeñaba en seguir pensando que si.. el problema llegó cuando me enamoré de mi actual pareja y espero que definitiva.

En ese momento, no es que nadie me cambiara, es que a mi me apetecían hacer otro tipo de cosas ñoñas, como pasar la noche de un sábado tirada en el sofá viendo pelis con él.

En este momento, comenzaron a desaparecer mis amistades, “con la excusa de es que desde que tienes novio…”, lo llamo excusa porque jamás me han propuesto una quedada y me he negado a ella, simplemente llegó un punto que no me las proponían.

Aunque si es cierto que algunas amistades seguía conservando, hasta que llegó el día que me enteré que estaba embarazada, ese día tan importante para una persona, y sobre todo para una mujer llegó y me encontré mas sola que nunca. 

Todas mis amistades me dieron la espalda, desde el primero hasta el último, nadie se sentó conmigo para hablar de como había asimilado el gran cambio que se me venía. Nadie. 

Gracias al destino, hoy me he dado cuenta de quien merece la pena tener a mi lado, claro está que no es que me sobren dedos de una mano para contar mis amistades, es que no rellenaría ni una sola mano. 

Pero lo que sí tengo muy claro, es que lo que tengo hoy no lo cambio por nada, voy a tener un hijo precioso, tengo una pareja que me quiere al igual que mi familia, y tengo unas amigas que aunque sean pocas, valen oro. 

y para colmo, vivo en una de las ciudades mas bonitas de España, “Granada”, a la cual vine para irme y ha acabado conquistándome. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s